A punto de despegar hacia un fantástico
destino de aguas maravillosas. Siempre esperamos no haber olvidado
nada.
"Más tarde o más
temprano, daremos el paso y nos "engancharemos" a viajar
fuera de nuestras fronteras para sumergirnos"
BUCEO
No olvides tus titulaciones,
carnets y libro de inmersiones. En la mayoría de centros
de buceo de todo el mundo te harán una primera inmersión
de chequeo, diga lo que diga tu carnet de buceo. Suelen valorar
de mayor a menor importancia:
1.- Lo que demuestres en tu primera inmersión
2.- Las inmersiones selladas en tu libro de inmersiones
3.- Tu titulación de buceo
"Y en el peor
de los casos, no te rindas cuando te digan que llevas exceso
de equipaje, redúcelo, trasládalo al equipaje
de mano, píde hablar con el supervisor, saca todas tus
tarjetas VIPS y si es necesario, tírate al suelo... a
veces da resultado... antes de sacar la cartera"
Un pequeño botiquín
de viaje es imprescindible en destinos muy exóticos.
Un repaso de todo lo que hay que tener en cuenta
para evitar que nuestro ansiado viaje se convierta en un Vía
Crucis hasta nuestro destino
Recabar el máximo de información
posible
Vacunas
Pasaportes y visados
Fronteras, seguridad y seguros de viaje
Haciendo la maleta
Por suerte, nuestro país está
rodeado de costas que albergan infinidad de fantásticos
lugares para la práctica de nuestro deporte. Vivir cerca
de una zona costera es un auténtico privilegio si eres
aficionado al submarinismo. El resto de buceadores necesitan unas
horas de automóvil si desean explorar nuestros fondos marinos.
Con todo siempre estamos ansiosos de conocer otros mares, otros
países, otras gentes. Más tarde o más temprano,
daremos el paso y nos "engancharemos" a viajar fuera
de nuestras fronteras para sumergirnos. A la mayoría, esta
cara "droga" nos obliga a estar ahorrando todo el año
para invertir en algún viaje unos pocos días cada
cierto tiempo. Si aún no perteneces al mundo de los “yonkis”
de los viajes de buceo, será difícil que permanezcas
impasible por poco tiempo...
En nuestro país cada año un mayor
número de buceadores decide aventurarse a explorar otros
fondos. Uno de los principales problemas que argumentan algunos
para quedarse en casa es el idioma. Es cierto que sólamente
en los países latinoamericanos se habla español,
y en el resto del mundo predomina el inglés, francés
o alemán, por este orden. Aún así no debe
ser un inconveniente para disfrutar de muchos paraísos
a nuestro alcance. Siempre queda la solución de viajar
a destinos del área del Caribe o Sudámerica o bien
contratar a través de la agencia un crucero con divemaster
español. Para los más aventureros que sólo
hablen español, si todo funciona perfectamente durante
los traslados no habrá problemas. Puede suceder que una
pérdida de equipaje (por desgracia bastante frecuente)
o una pérdida de vuelo represente un pequeño calvario,
tratando de explicarnos en "spanglish". Nada que no
tenga solución con un poco de paciencia. Una vez llegados
al punto de destino tendremos que escuchar las explicaciones del
divemaster en otra lengua, enterándonos de la mitad de
la película, pero por otro lado no hay mejor escusa, en
caso de que decidamos realizar la inmersión "un poco
más sueltos". En el peor de los casos, nos tocará
escuchar pacientemente con cara de no haber roto un plato, las
reprimendas que nos echará el guía o divemaster
cuando salgamos del agua lejos de la embarcación por no
haber entendido bien el “breefing”.
En la actualidad varias agencias de viajes,
siendo la pionera Abando, han optado por contratar divemaster
que hablen español, para que esto no suponga ningún
problema a la hora de sumergirse más allá de nuestras
fronteras.
Una de las partes más gratificantes de
cualquier viaje es la planificación. Además de evitar
posibles contratiempos, empezaremos a disfrutar de él mientras
lo planificamos.
En la actualidad el factor tiempo es muy importante.
Vivimos pendientes de las agujas del reloj y, desafortunadamente,
suele ocurrir exactamente lo mismo durante nuestras vacaciones.
Generalmente son para relajarnos del estrés diario, pero
los aficionados a bucear no compartimos plenamente esta concepción.
A menudo intentamos efectuar el mayor número posible de
inmersiones durante el transcurso de los escasos días que
dispongamos en nuestro destino (algo lógico teniendo en
cuenta lo que cuesta llegar hasta allí). En general, el
descanso se produce al volver a casa y retornar a la rutina diaria.
Para aprovechar al máximo el tiempo,
resulta muy interesante recabar el máximo de información
práctica posible, tanto del mundo submarino como del terrestre.
Máxime pensando en los acompañantes no buceadores
ya que estos normalmente, no compartirán nuestra adicción
al mundo del buceo.
Hoy día internet, nos proporciona toda
la información disponible sobre cualquier país del
mundo, sin movernos de casa y a un coste ínfimo. Para los
más sibaritas siempre queda la posibilidad adquirir guías
y libros del destino al que vayamos a acudir. volviendo a internet,
también podemos dirigirnos a los foros o chats de buceo,
donde con toda seguridad, encontraremos a alguien que conozca
la zona y que podrá asesorarnos encantado sobre donde alojarnos,
donde bucear y con quién.
Si visitamos un país colonizado por el
turismo de buceo existen guías y libros donde podremos
obtener todo tipo de información, incluidos mapas y consejos
de las mejores inmersiones. Estas guías en algunas ocasiones
son difíciles de conseguir en nuestro país pero
podemos adquirirlas en Internet a través de Amazon.com
u otras librerías virtuales. Nuestro consejo es que si
decides adquirir alguna, lo hagas antes de llegar, o las pagarás
bastante más caras. Además llevándolas encima
durante todo el viaje, podrás entretenerte en las largas
esperas aeroportuarias o durante el vuelo.
Sobre todo conviene recabar información
para poder planificar las inmersiones. Informarnos sobre la topografía
de los fondos, especies, calidad y temperatura de las aguas, mejor
época para observar la fauna más interesante, etc.
A menudo los guías terrestres y los divemaster submarinos
nos enseñarán lo que les interese o lo que les resulte
más cómodo. Si disponemos de toda la información,
siempre tendremos la posibilidad de pedir que hagamos alguna visita
o inmersión a la carta.
Además de la información sobre
el buceo, hay información práctica del país
que es de suma importancia y que, en ningún momento, debemos
desconocer. En caso contrario podemos tener problemas de salud,
o bien problemas con las autoridades de ese lugar, si cometemos
alguna falta con las costumbres sociales, religiosas o judiciales.
VACUNAS
Resulta muy interesante tener la vacuna antitetánica
vigente. Rasguños y cortes son frecuentes en nuestra actividad
bajo el agua, sobre todo al visitar cualquier tipo de pecios.
Y en tierra algunos países no se caracterizan precisamente
por la limpieza e higiene. Cada vez son menos los países
que exigen la vacuna del tifus, el cólera o la viruela,
pero antes de viajar conviene informarnos. Es importante tomar
profilaxis contra la malaria o fiebre amarilla si viajamos por
selvas, zonas muy húmedas con abundancia de mosquitos,
países donde sea habitual este tipo de enfermedad. Si a
nuestra vuelta detectamos algún tipo de síntoma
o enfermedad no debemos olvidar informar a nuestro médico
que hemos visitado un país extranjero o recurrir a un centro
de enfermedades tropicales.
Si quieres saber más puedes consultar
nuestro reportaje sobre como hacer un botiquín de viaje
Otro interesante portal para recabar información
sobre las características y riesgos sanitarios de un destino
es Viajarsano.com perteneciente a la Sociedad Española
de Medicina Tropical y Salud Internacional (SEMTSI).
Aunque en muchos lugares no es necesario vacunarse,
en otros las vacunas son obligatorias. Para más información
consulta en en el Centro de Vacunación Internacional. Calle
Francisco Silvela nº 57; 28028 Madrid; Tlf: 91 401 68 39;
O bien consultar su web Centro de Vacunación Internacional
PASAPORTES Y VISADOS
Antes de partir revisa la fecha de caducidad
de tu pasaporte. En la mayoría de paises se exige una vigencia
mínima de seis meses. El visado también puede ser
una exigencia para la entrada en el país pero habitualmente
puedes obtenerlo en el mismo aeropuerto de destino antes de cruzar
la aduana.
Cerciórate de la moneda de curso legal,
y su cambio actual, generalmente en todos los países del
mundo son admitidos los dólares americanos, y actualmente
el euro con la misma paridad, pero siempre es conveniente cambiar
algo de moneda del propio país, principalmente para pequeñas
compras, propinas y también para el tradicional regateo.
Seamos conscientes de que, según en que destinos, en algunas
aldeas alejadas de la civilización solamente aceptarán
moneda local. Las tarjetas de crédito pueden ser totalmente
desconocidas para ellos. Algunas monedas extranjeras no podrás
cambiarlas a tu regreso en el mercado español, infórmate,
evita cambiar grandes cantidades. Cuando regreses los bancos,
en caso de que sea posible, solamente te cambiarán los
billetes, en ningún caso las monedas. Gástalas todas
antes de embarcar en el avión. Y por supuesto colecciona
las que quieras de recuerdo.
Conocer el tipo de corriente y las clavijas de
los enchufes es de suma importancia si utilizas linternas o flashes
con baterías recargables. En algunos países, existen
disponibles transformadores de corriente, pero no es lo habitual.
Si tus cargadores tienen dos potencias de carga acuérdate
de cambiarlas, tanto a la ida como al regreso, en caso contrario
quemarías el cargador.
Infórmate de la religión del país,
quizás para nosotros no resulte determinante, pero para
algunas culturas reviste suma importancia. Se respetuso y evite
provocar ningún tipo de fanatismo. Es fundamental tenerlo
en cuenta en nuestro comportamiento y en nuestra vestimenta, por
ejemplo hacer “top less” en alguna playa de Arabia
Saudí o Maldivas puede tener fatales consecuencias.
FRONTERAS, SEGURIDAD Y SEGUROS DE VIAJE
A partir de los atentados del 11 de septiembre
los controles de entradas en los países son radicalmente
más exhaustivos, está totalmente prohibido llevar
cualquier elemento de corte (u objeto similar) en el equipaje
de mano, tijeras, cortaúñas, limas, agujas, etc.
Cualquier elemento sospechoso será revisado y requisado
antes de subir al avión. El equipaje de buceo está
compuesto de múltiples elementos sospechosos, así
que la única solución es armarse de paciencia y
tener preparadas las explicaciones necesarias en caso de llevarlo
como equipaje de mano. Podemos tener problemas incluso con el
equipaje facturado. En muchos aeropuertos europeos (Zurich, Frankfurt...)
los controles son exhaustivos. Es posible incluso que nos llamen
por la megafonía del aeropuerto para que abramos el equipaje
ante las autoridades ante elementos tan sospechosos como los brazos
del flash de nuestra cámara, los cargadores de focos, cuchillos,
gran acumulación de pilas... Si vuestro avión hace
escala en los Estados Unidos no os sorprendáis nada. Lo
más normal que puede suceder es que os hagan quitar los
zapatos y pasarlos por los rayos X. Y ni se os ocurra hacer algún
tipo de broma o comentario sobre los atentados, seríais
inmediatamente repatriados.
Si no facturáis las linternas o focos
éstos deben tener un seguro de bloqueo del encendido totalmente
seguro, en caso contrario pueden obligaros a llevar el foco totalmente
descargado, o a quitar la bombilla, para evitar un posible incendio
accidental en las bodegas del avión. En algunas ocasiones
os pueden obligar a sacarlas o las tendréis que llevar
en mano.
En algunos países islámicos está
totalmente prohibida la entrada de alcohol y revistas con señoras
o señores ligeros de ropa, por supuesto, os lo van a requisar,
y probablemente en el caso del alcohol, los policías de
aduanas beberán a vuestra salud. Tratar de introducir algún
tipo de estupefaciente, además de muy arriesgado y una
locura, si es detectado, dependiendo del país, vuestras
vacaciones pueden convertirse en un auténtico calvario.
Asegúrate que tu equipaje está
convenientemente identificado, un equipaje sin identificar en
caso de pérdida será muy difícil de recuperar.
Cierra las bolsas o maletas con bridas y cuando las recibas en
el aeropuerto asegúrate que están cerradas, en caso
contrario informa a la policía antes de pasar aduana, no
por una posible sustracción sino porque te pueden haber
colocado en su interior elementos extraños.
Guarda los resguardos de la facturación
del equipaje, los billetes y la tarjeta de embarque, en caso de
pérdida o deterioro serán los documentos exigidos
para cualquier reclamación y posible indemnización
tanto por la compañía aérea como por la aseguradora
de tu viaje si lo contratas con una agencia. Te aconsejamos efectúes
el pago del viaje con tarjeta de crédito pues algunas incluyen
indemnización por pérdida y un seguro de vida. Es
conveniente leer siempre la letra pequeña del contrato.
Lleva el seguro de buceo en regla o, en caso
contrario, contrátalo en el propio centro de buceo. No
todos tienen las mismas coberturas internacionales. En caso de
accidente disbárico que requiera tratamiento hiperbárico
si no cuentas con un seguro que lo cubra, el tratamiento puede
costarte más de 5.000 dólares.
HACIENDO LA MALETA
Las bolsas de buceo son grandes y prácticas
para viajar con todo el equipo. El asa rígido y las ruedas
son necesarios para transitar con ellas. Recuerda ahorrar espacio
o tenga el tamaño que tenga, se te quedará pequeña.
Por desgracia, para la práctica de nuestro
deporte es necesaria una cantidad de material que generalmente,
sobrepasa con mucho el peso autorizado para los billetes aéreos
de tarifa turista. Reduce al máximo elementos innecesarios
o que puedas adquirir en el país de destino. Valora la
posibilidad de alquilar algunos elementos del equipo (por ejemplo
el chaleco o las aletas) por el precio que pagarás por
exceso de equipaje, puede compensarte el alquiler. Normalmente
cuanto más largo es el trayecto más caro resulta
cualquier exceso de peso, máxime si debes enlazar varios
vuelos. Y en el peor de los casos, no te rindas cuando te digan
que llevas exceso de equipaje, redúcelo, trasládalo
al equipaje de mano, píde hablar con el supervisor, saca
todas tus tarjetas VIPS y si es necesario tírate al suelo...
a veces da resultado... antes de sacar la cartera.
Al preparar la bolsa de buceo debemos conocer
la temperatura del agua, para saber que traje llevar. El traje,
por cuestión de higiene, siempre conviene llevarlo. También
nuestro regulador y ordenador de buceo por seguridad. Cuando pensemos
bucear en un mar tropical, es suficiente con un traje de 3 mm.
y un chaleco de calor para protegernos del frío, si efectuamos
muchas inmersiones a lo largo del día, o alguna nocturna.
No recomendamos un “shorty” para evitar posibles rozaduras
con corales o elementos urticantes como diminutos animales. Si
escoges un traje de grosor fino reducirás considerablemente
el volumen y el peso de tu equipaje.
Te recomendamos llevar en tu equipaje de mano
los elementos más delicados como reguladores, ordenadores,
focos, etc. Además de la seguridad de que no recibirán
golpes no deseados, ahorrarás un montón de peso
para el equipaje facturado. Las bolsas porta reguladores son muy
útiles por su tamaño para transportarlas en el avión.
Y un consejo: pese lo que pese tu equipaje de mano, sonríe
al personal de vuelo como si transportaras una pluma.
En caso de transportar elementos delicados facturados,
házlo en el centro de la bolsa envueltos con el traje de
neopreno. No se te ocurra facturar cámaras de fotografía,
video, flashes, ... aunque te resulte incómodo llevarlas
como equipaje de mano. Si llevas aletas regulables coloca la máscara
en su interior, el propio calzado te servirá de protección.
Es muy interesante que lleves una pequeña
caja de herramientas, deberá ser lo más completa
posible dependiendo de la disponibilidad de adquirir recambios
en el país que visites o si estás de crucero. Mi
consejo es que en este sentido seas “autónomo”,
con esta palabra me refiero a que puedas contar con tus propios
recambios y lleves suficientes herramientas para resolver cualquier
problema, piensa que una simple junta tórica o una tira
de aleta o m áscara, puede dar al traste con tus vacaciones
de buceo.
Las herramientas multiusos son bastante prácticas
y suelen servir de gran ayuda para pequeñas averías,
además de ocupar poco espacio.
Del mismo modo que necesitas caja de herramientas
para el material, es obvio y aconsejable que lleves un botiquín
lo más completo posible, en él deberás incluir
antidiarréicos, antibióticos, loción para
picaduras de insectos, algún colirio, sprays para congestiones
nasales, etc. Cuanto más apartado de la civilización
estés, más completo deberá ser el botiquín.
No lo dudes, con o sin sobrepeso, merece la pena.
Lánzate a la aventura de descubrir los muchos lugares de
inmersión que poseen los mares de nuestro planeta !!!